25.5.07

Editorial: La burbuja (frágil) de oro

La existencia de no uno ni dos, sino tres congresos simultáneos de música de cine en España (Soncinemad, Tenerife y Úbeda) podría, en primera instancia, parecer una suerte enorme para los aficionados a la música de cine. Soncinemad (31 de junio, 1-2 de julio), Tenerife (9-15 de julio) y Úbeda (19-22 de julio) presentan muy atractivos programas que son indudablemente tentadores. Pero, ¿es asumible?.

España es un país demasiado pequeño para acoger tres acontecimientos de esa magnitud, y se corre el riesgo de que la burbuja de oro acabe por estallar y que volvamos a caminar por el desierto, como durante tantos años.

Muchos, llevados por la euforia, dirán: Cuantos más, mejor. Pero yo creo que es peligroso, muy peligroso. La música de cine no convoca a tanta gente como para que tres Congresos puedan repartirse el pastel de los aficionados, lo que obliga a sus organizadores a esforzarse -especialmente en temas económicos- para ofrecer el mejor y más atractivo programa. Y eso, claro, tiene un desgaste. No necesariamente a largo plazo.

Un solo Congreso, sin presiones de competencia en el propio territorio nacional, podría hacer su programación tranquilamente, sin obsesionarse en gastar más de lo razonable para atraer a congresistas (que son, evidentemente, los que garantizan su existencia). Tres Congresos, inevitablemente, obliga a quintuplicar esfuerzos. Y eso deja exhaustos y sin recursos a cualquiera.

No quiero ser -no lo soy- augurero, pero esto no va a durar mucho tiempo. Porque España no es Estados Unidos (el único país del mundo que creo podría albergar tres eventos de estas características). El riesgo no es sobrevivir a la competencia. El riesgo es que la competencia deje tan exhaustos a los supervivientes que éstos no puedan seguir adelante. Porque sin dinero, no hay nada que hacer. Y los que están en la carrera (seamos claros: dos o más Congresos de idéntico tema son competición) están lógicamente haciendo muchos más esfuerzos por esa competencia.

Yo sé que esto que comento será impopular, pero celebrar sin reflexión y sin cierto miedo tres Congresos prácticamente simultáneos es como adorar al becerro de oro. Si el becerro se rompe, no habrá nada, absolutamente nada que celebrar.

Yo prefiero un Congreso bien organizado, con programa sólido y, especialmente, con garantía de continuidad que no dos o tres sobre los que penda el riesgo de quiebra económica por el inevitable desgaste que supone ofrecer algo mejor que los otros. Porque la espada de Damocles, insisto, es que acabemos en vacío.

Mi deseo, claro, es que Úbeda sea, como ya lo es, el referente más importante de la música de cine en España (y en el mundo). No le deseo nada malo ni a Soncinemad (que cuenta con un muy atractivo plantel de invitados) ni a Tenerife (del que aún no tenemos datos oficiales, pero del que ya informaremos). Pero tengo bien claro que tener dos o tres Congresos en España no va a poder sostenerse mucho tiempo. Ojalá que al que sobreviva le queden recursos para poder seguir adelante.

1 comentarios:

DiegoAlatristeyTenorio dijo...

Yo siempre he mantenido una máxima en mi vida cuando se trata de llevar algo a buen puerto y hay competencia haciendo lo mismo que tu.; Que cada cual con su esfuerzo y su suerte intente tirar adelante. Eso sí, no hay que engañarnos,toda esa competitividad conlleva un desgaste enorme por ofrecer el "mas bonito y más barato" y normalmente siempre hay bajas en dichas confrontaciones.

Recuerdo que cuando inaguramos el negocio donde yo trabajo éramos los únicos en la zona y durante unos años estuvimos estupéndamente de ventas.
Cuando la competencia vio que esa era una zona buena y solo nosotros estábamos explotándola, rapidamente empezaron a aflorar a nuestro alrededor negocios de la misma índole.
Al principio nos fastidió bastante (en una misma avenida no muy grande,puerta con puerta prácticamente hemos llegado a estar cinco negocios iguales) y las ventas bajaron durante un año o poco más, pero al fin y al cabo fuimos los primeros en estar en esa zona, los pioneros, ya se nos conocía de sobra y con ese poso que ya habiámos dejado anteriormente con nuestro trabajo nos ha hecho mantenernos y seguir teniendo una afluencia de público muy buena y regular a lo largo de estos 18 años de vida del negocio y desgraciadamente (porque yo no le deseo mal a nadie) hubo tiendas que tuvieron que cerrar porque se creían que aquello iba a ser "jauja" y se encontraron con la cruda realidad.
Trabajo y seriedad siguen siendo las mejores armas para seguir con una idea adelante, es la mejor publicidad que uno puede tener, y siempre ayuda mucho ser pionero en una cosa pues hay mucha razón en ese dicho: "El que da primero da dos veces"